Calahorra (La)

La Calahorra, entrada septentrional del Puerto de las Ragua, paso entre las dos laderas de Sierra Nevada, fue la capital del señorío de Don Rodrígo de Mendoza, marqués del Zenete, de quién deriva el nombre de la comarca. Es impresionante su castillo fortaleza renacentista, cuya construcción se remonta a principios del siglo XVI. Su aspecto externo, con un cubo en cada uno de sus cuatro ángulos y un cuerpo que sobresale hacia poniente, contrasta con los primores y filigranas del interior, que se conservan en muy buen estado. El patio central, de dos pisos de mármol, fue labrado por artistas italianos desplazados ex profeso. Este castillo fue la última fortaleza que se construyó en España, en una época donde las armas de fuego hacían inútiles este tipo de edificaciones. Además del castillo que puede visitarse, previo contacto con la familia que lo cuida pues es de propiedad privada, es digna de admirar por su particular torre y la heráldica que encierra en su interior, la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Anunciación, construida en 1546. Un paseo por este bellísimo pueblo granadino nos permitirá admirar notables edificaciones de solera y rancio abolengo. Peculiaridades En este pueblo se mantienen vivas curiosas tradiciones. En la madrugada del domingo de Resurrección, los jóvenes cualgan ramas de olivo en los balcones y ventanas de las mozas casaderas. Si estas mozas, han sido ñmalasñ durante el año, se les cuelga un hueso y si ya son novias, reciben un ramo de rosas. La noche de San Antón, tiene lugar el llamado Chisco, en el transcurso del cual se encienden hogueras alrededor de las cuales se bebe en comunidad, celebrándose a la mañana siguiente una procesión y carreras de bestias.

Historia

En La Calahorra al igual que en el resto de municipios que conforman esta comarca se han encontrado restos del Neolítico, siendo necesario ofrecer una puesta a punto sobre la etapa prehistórica de la comarca. Posteriormente fue ocupado por los fenicios y se englobó en la antigua provincia Bastetana, siendo una de sus poblaciones la llamada Arcilacis, que posteriormente derivó en Alcala Horra o Castillo de las Peñas. Durante la dominación visigoda la Calahorra y los once castillos de la comarca pertenecían al Conde Don Julian, famoso por la leyenda como por su posible irrealidad. Las diferentes visicitudes que sufrió la España musulmana, se dejaron sentir en esta comarca, al igual que la guerra de Granada. Así, el 30 de Diciembre de 1489 el caudillo Cidi Yahya Alnayar entregó a los monarcas cristianos La Calahorra, así como otros lugares del Zenete. Los pobladores de este señorío se sublevaron en varias ocasiones contra los señores de La Calahorra. Al apoyar la insurrección de los moriscos sufrio una brutal represión y expulsión de buena parte de sus habitantes, debiendo ser repoblada con colonos de otras regiones españolas.