Esta ruta, enmarcada en la las rutas del Legado Ansalusí, se dedica a la dinastía Nazarí, que acuñó y encabezó el último Estado de al-Andalus, cuya trayectoria deparó además de incontables sucesos de orden político o bélico, realizaciones artísticas y culturales tan grandiosas como la mismísima Alhambra. 

 
El recorrido enlaza Jaén y Granada, inaugura el tercio final de la ruta, que llega por la cara meridional de Sierra Mágina hasta las alturas de Cambil y Huelma. A partir de aquí, el itinerario cambia de provincia y se interna en la comarca de los Montes Orientales de Granada por Guadahortuna, en los márgenes de su río que fluye hacia levante. La meseta elevada continúa desde Guadahortuna hacia Píñar e Iznalloz, donde aparece surcada ya por el valle del río Cubillas y la línea montuosa de Sierra Arana, con sus características simas y cuevas, escalón que rebasa los 2.000 m. y preludia los relieves del macizo de Sierra Nevada. 
 
En sus jornadas finales, el camino se ajusta al curso fluvial del Cubillas, y se desliza para encontrar la Vega, con sus choperas y regadíos, y alcanzar las últimas estaciones de la Ruta: Albolote, Maracena y Granada. A su espalda, como telón de fondo, se yergue la mole imponente, Sierra Nevada, la cima de la Península, coronada por los 3.482 m. del Mulhacén. 
 
Éste es un itinerario que habla de las vicisitudes de dos pueblos en constante enfrentamiento de ideas, credos y costumbres, pero también de intercambios humanos y épicos, y del surgimiento de lo que se ha dado en llamar una cultura de fronteras.
 
Patrimonio
 
La riqueza histórico-monumental y paisajística se unen en este camino, jalonado por la interminable sucesión de los castillos y atalayas que constituyeron el impresionante sistema defensivo que edificarían tanto musulmanes como cristianos, pues estas tierras no cesaban de pasar de unas manos a otras durante los siglos XIII al XV. Parte de las Navas de Tolosa, y discurre por las tierras de donde fue originaria la Casa Nasar, fundadores de la dinastía nazarí.
 
Fue una época de luchas por la propiedad del territorio. Por eso, todavía pueden observarse en esta ruta muchos de los restos de atalayas y castillos como las torres de Torre Cardela, Iznalloz y Deifontes y los castillos de Cambil, Montejícar y Píñar, además de los baños árabes de Jaén. Al patrimonio monumental se une el natural. La ruta incluye escenarios naturales que sobrecogerán al visitante como los Parques Naturales de Sierra Morena, Cazorla, Segura y las Villas. 
 
Localidades de la ruta
 
Navas de Tolosa, La Carolina, Baños de la Encina, Bailén, Mengíbar, Andújar, Arjona, Porcuna, Torredonjimeno, Martos, Torredelcampo, Linares, Úbeda, Baeza, Jódar, Jimena, Mancha Real, Jaén, La Guardia, Cambil, Huelma, Guadahortuna, Píñar, Iznalloz, Deifontes, Albolote, Maracena y Granada.
 
Distancias: Alrededor de 275 kms.
 
Paisaje
 
El paisaje que nos acerca esta ruta se caracteriza por la diversidad. De Sierra Morena hasta la Cordillera Penibética, pasando por la Vega del Guadalquivir y asomándonos a las proximidades del punto más alto de la Península Ibérica. De esta manera, fértiles valles, dehesas  y tierras de cultivo se mezclan con parajes rocosos y altas montañas.
 
Podemos encontrar en nuestro recorrido espacios naturales como la Sierra de Andújar, Despeñaperros o Sierra Mágina, así como manantiales y fuentes con reconocidas propiedades minerales. Es un paisaje que alberga una rica flora y fauna, presentes en especies como jabalíes, águilas, buitres, encinares, quejigos, matorrales de romero, cantueso y jara.
 
Arquitectura
 
Por su pasado medieval, con continuas luchas entre cristianos y musulmanes, esta zona se encuentra sembrada de castillos. Sus funciones defensiva y de vigilancia se complementaban con las de almacén de alimentos o prisión. Son muchos los castillos que podemos encontrar: Porcuna, Úbeda, Jimena, Píñar, Baños de la Encina, Jódar…
 
Es también de destacar el barroquismo al que llegó el arte hispano-musulmán en su etapa nazarí. El ejemplo más emblemático de este período es la Alhambra de Granada, mandada construir por Muhammad I. De ella destacan sus patios y sus jardines, además de sus arcos ojivales y lobulados, sus columnas, sus bóvedas mocárabes… Todo ellos de exquisita belleza y refinamiento.
 
Artesanía
 
El pasado medieval de esta zona ha dejado su seña en las manufacturas y artículos artesanales. Gracias a la caza, tan arraigada en esta zona, ha proliferado la práctica de la talabartería y la taxidermia. De las plantas de las riberas de los ríos se fabrican sillas de enea, trabajos en mimbre y labores de esparto. En la Edad Media se fabricaba con ellas capachos para la recogida y prensado de la aceituna. La industrial textil también está presente a través del ganchillo o el encaje de bolillos, que gozan de gran tradición. La industria ceramista y de alfareros destacan en Andújar. Por último, la forja, en un taller de fabricación de campanas de bronce en Torredonjimeno.
 
Gastronomía
 
Entre sus materias primas destaca la aceituna. Producto del olivo, la aceituna, antes manjar de los más humildes, es hoy, ya sea rellena o aliñada, aperitivo que nunca falta en las mesas de estas poblaciones. Así como el aceite de oliva virgen extra, apreciado en las cocinas de todo el mundo y materia imprescindible en todos los platos. (http://www.turgranada.es)