Galera

En el yacimiento arqueológico del Cerro del Real fue descubierta la ciudad ibero-romana de Tátugi, así como vestigios inequívocos de haber sido lugar habitado desde el periodo final de la Edad del Bronce; la necrópolis de esta ciudad, con más de 400 sepulturas, data de los siglos VII al III antes de Cristo. Las dos fueron declaradas Monumento Nacional en 1938. Hay otros yacimientos arqueológicos como Castellón Alto y Villares de la Arquería, de los más importantes. Tambií©n existen tres atalayas de origen árabe: las de Tarahal y Albarrani, reforzadas en el siglo XVI , y la de Ozmín, del siglo XIII y reforzada en el XV. La iglesia parroquial de la Anunciación fue edificada en el siglo XVI sobre una antigua mezquita y tiene un magnífico artesonado mudéjar y una capilla barroca del XVII. Es Monumento Histórico Artístico Nacional. El puente de hierro está datado en los primeros años del siglo XX. Peculiaridades El día 4 de enero es habitual la celebración del Rosario de San Aquilino en recuerdo de un desprendimiento ocurrido en el siglo XIX; se cantan coplas de la Aurora con letras del siglo XVI lo mismo que en la festividad de la Virgen del Rosario, en octubre. Son tradicionales bailar la bandera por los mozos, las carretillas y petardos de San Antón, que dejan en el pueblo un fuerte y ruidoso olor a pólvora, y las hogueras de Santa Lucía en diciembre. El Jueves Lardero de Carnaval es costumbre salir al campo y comer los típicos hornazos y la tortilla de patatas. Uno de los principales hallazgos de la época ibera, la Dama o Diosa de Galera, está depositada en el Museo Arqueológico Nacional.

Historia

Casi medio centenar de yacimientos arqueológicos demuestran que Galera ha estado habitada, de forma ininterrumpida desde la Edad del Cobre hasta la actualidad, alcanzando su máximo esplendor durante las épocas ibera y romana. En la etapa musulmana fue frontera entre los reinos de Granada y Murcia, hasta que en 1488 se rindió a los Reyes Católicos que la cedieron en señorío a Enrique Enríquez. Se constituyó en centro y refugio durante la sublevación morisca de 1570 y presentó feroz resistencia a Juan de Austria, quien después de varios intentos frustrados logró volar el castillo y la muralla pasando a cuchillo a todos sus habitantes y prohibiendo la ocupación de la villa. A finales del siglo XVI se repobló con colonos de Levante, La Mancha, Castilla, La Rioja y Portugal, y durante los siglos XVIII y XIX experimentó, gracias a su floreciente agricultura, una importante inmigración, parte de la cual excavó cuevas para instalarse y muchas de ellas siguen habitadas.