Cájar

El principal es la iglesia parroquial que data de 1785 si bien hubo una anterior construida en 1550. Es de estilo neoclásico y con sólida mampostería. En la Plaza del Pilar se conservan los frontales, la portada y dos columnas con sus capiteles de una antigua mezquita. Peculiaridades Eminentemente agrícola gracias a su fértil vega, Cájar se ha distinguido siempre por sus ricas producciones, aunque en los últimos decenios ha experimentado un crecimiento urbano espectacular a base de urbanizaciones que la han convertido en ciudad dormitorio y lugar de segundas residencias para vecinos de la capital. Tiene una intensa actividad cultural que va desde los encuentros polifónicos de primavera, en el mes de abril, hasta el festival de villancicos rocieros en diciembre pasando por la semana cultural, el festival juvenil de teatro y danza (ambos en mayo), el encuentro internacional de orquestas de pulso y púa (junio), el festival de coros rocieros (julio) y el encuentro de villancicos para instrumentos de cuerda (diciembre). El Día de la Toma se celebra con una jornada de convivencia en el campo. En su término municipal hay hasta cuatro institutos religiosos que se dedican a labores asistenciales.

Historia

Ubicada en plena Vega de Granada, sobre las primeras estribaciones de Sierra Nevada, Cájar fue en su origen una alquería llamada Qüiyar, casa de campo o palacete de familia acomodada y rodeada de árboles frutales, huertos y jardines según cuenta Ibn-al-Jatib. Hacia la segunda mitad del siglo XV se edificaron otras viviendas en lo que hoy son las calles Real, Horno y Del Rosal, hasta un total de treinta y cinco, y otras diez más y la iglesia en 1572 cuando se hace el primer apeo después de la Reconquista. El lugar se llamó Cáxar y llegó a ser famoso, pese a su poca extensión, por el comercio de la seda que propiciaba con base en sus cuatro centenares de morales. En los alrededores de Cáxar y de La Zubia se libró en 1491 una intensa batalla con graves pérdidas de vidas. Después de la Toma algunas de las casas fueron vendidas a cristianos y otras siguieron en poder de los moriscos, que labraban la tierra. En esa época y hasta mediado el siglo XVII estaban fusionados Cájar y Huétor Vega con el nombre de Guetor-Cáxar; y más tarde, ya en solitario, se llamó Cáxar de la Vega. Se vió muy afectada por el terremoto de 1884.