Cástaras

La iglesia parroquial, edificada en el siglo XVI, conserva un interesante artesonado mudéjar que invita a ser visitada; como también pueden visitarse los restos de las hoy abandonadas minas de hierro El Conjuro, sobre todo el pozo, y las galerías que aún siguen abiertas de las minas de mercurio. Peculiaridades Al margen de las magníficas vistas que tiene desde cualquier parte de sus alrededores, y de admirarse en este municipio su clásico urbanismo alpujarreño con clara adaptación al terreno quebrado y al intenso frío y nevadas del crudo invierno, Cástaras se ha hecho muy popular en la zona por ser residencia habitual de una fanmosa curandera, Purificación Almendros, que recibe visitas de toda la provincia e incluso fuera de Granada. También reside en Cástaras Juan Salas, otro curandero que aunque no está dedicado a ello profesionalmente atiende a quien se lo pide y se ha hecho popular por curar el mal de ojo.

Historia

De nacimiento árabe, pudo ser sin embargo un asentamiento bastante más antiguo dada la explotación en su término de las minas conocidas como El Conjuro, de hierro, explotadas hasta hace pocos años, y otras de mercurio que llevan cerradas alrededor de 45 años; ambas hacían atractiva la zona y tuvieron su época de esplendor durante la dominación musulmana, hecho que convirtió a Cástaras en un importante núcleo de población que después entró en declive. Actualmente tiene una cantera para extracción de arena.