Darro

Aunque la patrona es la Virgen del Amparo, la iglesia parroquial está dedicada a Nuestra Señora de la Anunciación y data de 1782, conservándose en magnifico estado todo el edificio. Lo más importante, sin embargo, son los numerosos yacimientos arqueológicos que hay en el municipio, entre ellos Cueva Horá, donde se han hallado restos del Paleolítico inferior y de la Edad del Bronce; Sierra del Picón, en la que hubo un poblado durante el Neolítico y Edad del Bronce; Cuevas de Panoría, con vestigios de arte rupestre de las mismas épocas; Portillo del Toril, igualmente del Neolítico, Bronce y también restos romanos, y Abrigo de Luis Martínez, donde se hallaron expresiones de arte rupestre y restos de las mismas épocas que en Panoría. Peculiaridades Dos características distinguen al municipio de Darro: en primer lugar, el trazado peculiar de sus calles en las que se mezclan estilos arquitectónicos andaluz y manchego; en segundo la famosa fuente de Retamar, en pleno centro del casco urbano y construida con sus 24 caños sobre un nacimiento de agua que se encuentra a pocos metros bajo el suelo. En este año 2002, en junio, se ha cumplido y celebrado el 225 aniversario de la llegada al pueblo de la imagen de Nuestra Señora del Amparo.

Historia

Situada a 1.200 metros de altitud, en plena Sierra Arana, este lugar ha estado habitado desde el Paleolítico Inferior, Edad del Bronce y el Neolítico, como lo demuestran los numerosos yacimientos arqueológicos descubiertos en su término municipal, todos ellos de gran riqueza e importancia. Su nombre es homónimo del río bautizado por los árabes como Harat Darro o Hadarro, cuyo cauce, sin embargo, discurre bastante lejos de estas tierras. Tras la conquista cristiana pasó por los mismos avatares que toda la comarca. Un gran benefactor del pueblo fue el marqués de Ariza, en el siglo XVIII, que donó entre otras cosas, los terrenos sobre los que se construyó la iglesia.