Güevéjar

Dos referentes patrimoniales claros tiene esta localidad, ambos del siglo XVI. El primero es la iglesia parroquial de San Ildefonso y Santa Cristina, que se conserva en magnifico estado y posee algunos elementos valiosos. El otro es una fuente que surtía de agua a la población y que está situada en el centro de la plaza, ahora simple elemento embellecedor de un entorno que mantiene algunas de sus características como si estuviesen retenidas en el tiempo. Peculiaridades La noche de San Juan Bautista, el 24 de junio, uno de los elementos tradicionales que se conserva durante las fiestas es el encendido de hogueras que tienen un sentido mítico de quemar lo viejo y liberarse de lo malo, pero más aún uno claro de convivencia y reafirmación de la amistad y buena vecindad alrededor del fuego purificador. En Semana Santa había otra costumbre que se ha mantenido hasta hace pocos años pero lamentablemente ahora no se celebra, aunque una parte de la juventud pretende recuperarla. Consiste en construir un muñeco que se rellena de paja y que representa a Judas Iscariote o, lo que es lo mismo, el mal; como castigo se le termina prendiendo fuego en medio del regocijo popular.

Historia

Un terremoto ocurrido en el año 1755 y otro poco más de un siglo después, en la Navidad de 1884, obligaron a cambiar el asentamiento de la población de Güevéjar, municipio de la Vega de Granada cuyo mayor desarrollo ha tenido lugar muy recientemente. Ocupaba un espacio dentro de la zona conocida como La Campana, en todo el cual se oía, según cuentan las crónicas, el sonido de la campana de la Torre de la Vela de la Alambra. Es, por tanto, de claro origen musulmán y durante mucho tiempo fue un simple caserío que sufrió las consecuencias de su proximidad a la capital, como por ejemplo los enfrentamientos entre tropas de Boabdil y de los Reyes Católicos mientras duró el asedio de Granada. De actividad mayoritariamente agrícola, ha sido elegido su término municipal por muchas familias granadinas para tener su segunda vivienda.