Pampaneira

La iglesia parroquial de la Santa Cruz, con ricos artesonados mudéjares, fue construida en el siglo XVI. Son singulares sus numerosas fuentes (del Cerrillo, de los Poetas, de la Chumpaneira), algunas de ellas muy antiguas y entre las que destaca la Fuente Agria de Sonsoles, cuya agua es ferruginosa. La Casa de la Cultura, una vieja edificación de aspecto singularmente alpujarreño, acoge una exposición de artesanía local y el Centro de Interpretación del Parque Nacional. Desde hace unas décadas ofrece asimismo como atractivo turístico el monasterio budista de O Sel Ling, dedicado al retiro y a la meditación. Peculiaridades Tres tradiciones antiguas mantiene vivas este municipio: los ñchiscosñ de San Antón, hogueras familiares que se encienden durante la madrugada del 17 de enero; la Fiesta de la Castaña, que se celebra a finales de octubre con un gran fuego en la plaza en cuyas ascuas se asa este fruto para degustación popular; y el Entierro de la Zorra con el que se cierran las fiestas tanto de mayo como de agosto con profusión de cohetes y fuegos artificiales, y quema de una réplica del animal tras pasearlo por las calles del pueblo en medio del jolgorio general.

Historia

En pleno corazón de la Alpujarra, en el Barranco del Poqueira, el origen de este municipio es netamente latino pues su nombre procede del término pampinus, que significa pámpano y hace alusión a la frondosidad de sus tierras. El trazado urbano y su arquitectura son, sin embargo, claramente bereberes y durante la época islámica alcanzó importante relieve como emporio agrícola y, sobre todo, por la producción de seda. Conquistado por los Reyes Católicos, se unió desde el primer momento al levantamiento de los moriscos, por lo que tras la expulsión de éstos tuvo que ser repoblado con leoneses y gallegos. Declarado Conjunto Histórico Artístico junto con Capileira y Bubión, ha sido primer premio de Embellecimiento de Pueblos y dos veces Premio Nacional de Turismo.