Si hay varias Alpujarras, la comarca de la Contraviesa es una de ellas. Con entidad propia y con unas características distintas a las de su vecina más alpina, está dominada por un paisaje suave de lomas repletas de almendros, viñas e higueras.

Tierra del trovo, bodega de la Alpujarra y bellísima serranía de cortijos, la Contraviesa merece una visita intensa y prolongada en cualquier época del año para ver sus cumbres nevadas en invierno y los almendros floridos a partir de febrero; o descubrir durante el verano cómo maduran los verdes racimos de uvas en las viñas que, a la vuelta de San Miguel, empezarán ya a dorar para cerrar el ciclo de las estaciones.

Itinerario
Desde Albuñol y siguiendo la carretera que conduce a Órgiva, la ruta del vino pasa por Sorvilán, Polopos y Rubite. Desde aquí, tras descubrir Sierra Lújar y el paraje natural de Haza del Lino, este itinerario llega a Alfornón y continúa toda la espina de la Contraviesa hasta Albondón.

Las localidades más orientales, Murtas y Turón, suponen la culminación de un apasionante recorrido.