Calle Calderería

A pesar de su cercanía a la ciudad baja, ha sido un área siempre olvidada de las reformas que en ella se han realizado. Sin embargo, constituía la puerta de entrada más utilizada para acceder peatonalmente al Albayzín y por ello mismo lugar donde se instalaban tenderos y un mercadillo permanente en la placeta de San Gregorio. Esta escena costumbrista en la que se incluía el paso del tropel de cabras, ha cambiado su imagen en los últimos tiempos.

 

La abundancia de magrebíes y musulmanes en Granada la han elegido para instalar en ella los centros comerciales propios de su cultura. Muy próximos entre sí y recordándonos como debió ser la alcaicería nazarí próxima a la catedral, podemos encontrar herbolarios, tiendas de artesanía, ropa típica musulmana, pastelerías morunas… Todo dentro de un decorado arquitectónico muy epidérmico, pero que ha remozado convenientemente las minúsculas portadas e interiores dándole un sabor historicista muy del gusto islámico.

 

Pero la guinda de este nuevo contexto la aportan las numerosas teterías donde en un ambiente relajado y con música ambiental magrebí e islámica, se puede saborear una variada gama de tés, acompañada de dulces moriscos. Este exotismo ha propiciado que la zona adquiera fama fuera de nuestras fronteras locales y la veamos siempre concurrida por un turismo tanto nacional como internacional.