No se construye en Alamedilla ningún edificio religioso, ni antes ni después de su reconquista en el año 1489, hasta que por vez primera se piensa en hacerla en tiempo de los obispos don Antonio del Águila, don Gaspar de Ávalos o fray Antonio de Guevara, debido, a la decisión de los propietarios de las cortijadas de atender al culto de sus propias familias y de sus servidores, así como también al de otras cortijadas más o menos próximas.

Por el Sínodo de don Martín de Ayala sabemos que antes de celebrarse este Sínodo ya se hacía en Alamedilla una iglesia, bajo la advocación de San Antonio, para atender las necesidades de esta cortijada y de otras del entorno.

En el año 1556 se pagaban quince ducados al cantero Domingo de Guía por sus trabajos en esta iglesia, y en otros documentos aparece como maestro de esta obra. Pero no se debió terminar, quizás por las dificultades de toda clase que supuso la guerra de los moriscos de 1568/70.

En 1595, el Obispo mandó que se hiciera una información sobre el estado de estas iglesias de los Montes, y sus conclusiones fueron muy escandalosas. A pesar de esta información y del dinero que se mandó invertir, no se concluyó la obra, toda vez que, en septiembre de 1603, se mandaba, otra vez, rematar esta obra de la iglesia de Alamedilla, ya que los vecinos de aquel cortijo decían que si no se hacía se hundiría todo lo que había hecho. En agosto de 1605 se decidió que la visitara, y dijera lo que había que hacer, Juan Caderas de Riaño, al maestro de cantería que trabajaba en la Catedral de Guadix.

La iglesia consta de tres naves; la nave central, de mayor tamaño, ligeramente más elevada que las laterales y separada de éstas mediante tres arcos de medio punto. La puerta de acceso está situada en una de las naves laterales.

A los pies de la Nave Central está el Coro y en la cabecera, el Altar Mayor, donde se encuentra la imagen del Santo Cristo de la Luz flanqueado por una imagen de la Virgen y otra de San José.

En las naves laterales hay varias hornacinas con diversas imágenes: San Antón con su “ marranillo lechón “ patrón del pueblo, San Marcos y el león, San Francisco, Santa Rita, etc.

La iglesia tenía primitivamente un artesonado con cierto interés, en el cual había talladas unas golondrinas, pero en la actualidad está oculto por un falso techo de cañizo y escayola.

La torre de la iglesia, de construcción reciente, está situada en la cabecera a un lado del Altar Mayor; en el otro lado está la Sacristía.

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