El antiguo templo de este nombre se ubicaba sobre un pequeño jardín entre Real de Cartuja y la Carretera de Murcia. Este culto es oriundo del santuario homónimo de La Yedra, aldea pedánea de Baeza (Jaén), cuyo origen se remonta a principios del siglo XV y se extendió por casi toda Andalucía, aunque la tradición granadina alude a la construcción de la ermita en 1708, debido a la presencia de una cruz de madera a la que se atribuyeron propiedades milagrosas.

 

Era obra de planta rectangular en ladrillo, que quedó destruida por una tempestad en 1811, siendo reconstruida a partir de 1818 según cánones neoclásicos muy semejantes a los de la ermita de San Miguel Alto. Algunos destrozos acaecidos durante las revueltas de 1933, amén de los daños del terremoto de 1957, afectaron su fábrica, siendo demolida en 1962 para ensanchar la carretera. Al otro lado se construyó entonces el actual colegio del Cristo de la Yedra, en cuya moderna capilla se guarda el Crucifijo titular, del siglo XVIII.