Manantial de Fuencaliente

A escasos kilómetros del pueblo, camino de Galera, se encuentra este paraíso natural. El manantial de agua, transformado en zona de baño gratuito y lugar de recreo es reclamo más que suficiente para viajar a esta tranquila zona del norte de la provincia granadina repleta de yacimientos arqueológicos y de monumentos de un valor singular. Y no sólo monumentos, sino también objetos y referentes como el Hombre de Orce.
Conjugando la Historia con el día a día, el viajero encontrará en este destino rincones cargados de una gran belleza y singularidad.
En la zona recreativa de Fuencaliente destaca precisamente la claridad de sus aguas transparentes y la presencia de barbos que comparten hábitat con los bañistas. El agua es de origen subterráneo y nace del fondo engravillado de este estanque, por lo que se renueva continuamente.
Mantiene su temperatura constante todo el año, dicen que sobre unos 19 grados. La sensación de escalofrío es frecuente cuando se accede al estanque, pero después el baño es de lo más agradable y relajante. Para estarse a remojo más de ocho horas si es necesario. Además, comentan que este agua tiene propiedades medicinales que hacen del baño un ejercicio de salud. Y todo ello bajo la sombra de olmos y sauces llorones para sofocar el calor estival y refrescarse. No hay prisa y sí un buen ambiente para pasar un buen día.
A unos cuantos kilómetros más y en dirección contraria, Orce cuenta con otra zona recreativa, la del Bosque. Se sitúa en una antigua casa forestal, y consta de merenderos y un llamativo pozo manual de agua potable. Abundan los pinos, carrascos y plantas aromáticas. Para completar todo este menú, un buen plato de cordero segureño.